espacio experimental creativo

Pipas

PEDRO FERRIZZO

El objeto del arte
es comprender la naturaleza y todos sus elementos.
Aceptarlos, incorporarlos e interactuar con ellos.

Cultivar el corazón es crear,
decodificar los renglones del libro de la vida
y escribir la próxima página multicolor
en el universo interior y exterior.

Esto se logra con la química que existe en el corazón,
la electricidad pensante de nuestra mente infinita.

Una flor se marchita y entrega sus semillas,
que recorrerán otros valles y florecerán
en su danza eterna bajo el sol y la tierra.

Desde allí donde todo surge y a donde todo vuelve,
desde el corazón mismo de toda la existencia,
los sentidos del artista se agudizan
para expresar la maravilla de las cosas.

La acción de la naturaleza – el agua y las inclemencias climáticas- curan la madera durante años en el lecho de los ríos, lo que permite que luego la madera soporte sin inconvenientes la acción del fuego.

Mediante taladros manuales – sin la utilización de artefactos eléctricos – el artista perfora la madera como un primer boceto para la posterior talla.
Para esto se vale de viejas navajas de barbero adaptadas. El pulido se realiza manualmente, con lijas finas, El brillo final se debe a la aplicación de ceras y propóleos puros, extraídos directamente desde las colmenas.


Una selección de las mejores pipas esculpidas en el período 2004-2008,
exhibidas en numerosas muestras y exposiciones a lo largo de los últimos años.
Como punto de inflexión en su obra, y luego de una década de de talla en madera,
el artista ofrece el conjunto entero de sus más sutiles y refinadas creaciones,
las cuales han recibido las críticas más favorables de experimentados fumadores.